6 consejos para tener una experiencia de meditación extraordinaria

 

¿Maldito con la "Mente de Mono"? Bueno, no te preocupes, no estás solo. Mucha gente encuentra la meditación difícil debido a los muchos pensamientos que pasan por su mente tan pronto como intentan sentarse completamente quietos para meditar.

Esto es conocido entre los budistas y los practicantes de meditación como tener "Mente de Mono", refiriéndose a la forma en que los monos tienden a saltar de árbol en árbol constantemente. Sin embargo, hay técnicas que puedes practicar para calmar a los monos de tu mente y aquí están los primeros seis consejos para ponerte en marcha.

Evitar la postergación

Cuando meditamos, a menudo encontramos nuestras mentes llenas de una interminable lista de proyectos y tareas que hemos postergado. Estos deberes sin terminar hacen difícil que nuestra mente comprenda sentarse y no hacer nada cuando hay trabajo que hacer.

Al evitar las demoras y completar cada tarea de nuestra lista de manera oportuna y eficiente, eliminamos esta batalla interior para que nuestra mente pueda centrarse en la relajación y la quietud cognitiva abierta.

Concéntrese en sus sentidos menos dominantes

Una forma de minimizar o detener las voces en tu cabeza mientras meditas es concentrarte en tus sentidos menos dominantes. Deja que tu mente consciente se centre en elementos como la respiración, el sentido del tacto y el olfato, y evita usar los ojos y el oído por un tiempo. Estos sentidos a menudo interrumpen nuestra capacidad de concentración; mientras que nuestros sentidos del tacto, el gusto y el olfato desencadenan una respuesta interna.

Deje que su mente se desvíe en reconocimiento de cualquier brisa que pueda estar rozando su piel, o fragancia que pueda estar permeando el aire. Aquí hay algunas ideas básicas de estímulo sensorial que puedes hacer justo antes de intentar meditar.

  • Indulgencia - Coloca un trozo de chocolate o menta en tu boca y cierra los ojos. Permítete concentrarte en los sabores que tu boca está experimentando mientras trabajas para limpiar tu mente de todas las demás interrupciones.
  • Aromática - Antes de meditar enciende una vela, incienso o simplemente prepara una fragante taza de té y colócala cerca para que puedas oler el artículo y concentrarte en las muchas capas que componen su aroma. Precaución - Asegúrate de que el aroma que utilizas no irrita tus sentidos, o sólo se convertirá en una interferencia.
  • Esencia - Elija un lugar que sea cálido, pero que proporcione una suave brisa en la que realizar su meditación. Hacerlo aumentará la respuesta de tu piel enviando sensaciones al cerebro. Permita que su cuerpo y su mente se comuniquen entre sí en cada una de estas estimulaciones sensoriales. Precaución - El confort es vital aquí. No elija un lugar donde pueda desarrollar un escalofrío o sobrecalentarse, ya que eso interferirá con su capacidad de absorber lo que le rodea.

A medida que tu mente cognitiva se centra en estos sentidos poco utilizados, deja que pase gradualmente de uno a otro, notando las respuestas de tu cuerpo a cada interacción sensorial; al hacerlo, estarás más en sintonía con tu cuerpo en su conjunto y tu conexión con el mundo exterior como un ser físico.

Incorporar la actividad física

Si le resulta difícil sentarse en un lugar, ya sea debido a limitaciones físicas o porque tan pronto como se sienta lo único que quiere es dormirse, intente añadir actividad física a su rutina de meditación.

Esto no significa que sólo debas meditar mientras te ejercitas, aunque muchos corredores de larga distancia utilizan la meditación mientras corren para aprovechar su fuerza interior y los controles de la respiración. Esto significa que antes, durante o después de la sesión de meditación, debes hacer algunos estiramientos ligeros como el yoga, o caminar suavemente. Estas actividades no sólo aflojan las articulaciones y los músculos para relajarse, sino que también aumentan la circulación y el flujo sanguíneo alimentando el cuerpo y el cerebro con nutrientes vitales. Aquí hay un par de ideas para probar:

  • Yoga - Realiza una rutina de yoga de saludo al sol inmediatamente antes de empezar a meditar. Hacer este tipo de yoga libera la energía negativa del cuerpo, ya que absorbe la energía positiva universal, creando un punto de partida pacífico desde el que puede comenzar su sesión de meditación.
  • Caminar - Medita mientras das un largo paseo o caminas en una cinta de correr. Para minimizar las interferencias externas, utilice unos auriculares para inundar su oído con sonidos tranquilos, ya sea de la naturaleza o musicales. Use gafas de sol si va a caminar al aire libre para reducir al mínimo los bizcos y la molestia ocular, pero manténgase concentrado en la música, en el control de la respiración y en las sensaciones que su cuerpo está sintiendo. La idea es concentrarse en mantener el pulso bajo y la respiración a un ritmo lento y constante mientras se camina con cautela. El ejercicio es una experiencia corporal completa que, cuando se combina con la meditación, aumenta los beneficios tanto para la mente como para el cuerpo.

Elegir un ambiente apropiado

Para permitir que tu mente y tu cuerpo se sumerjan completamente en un estado meditativo, primero debes sentirte seguro en tu entorno. Crea un espacio dentro de tu casa que esté dedicado a la meditación. Este espacio debe ser un lugar donde te sientas cómodo y seguro. Debe ser visto como tu refugio seguro. Evita introducir elementos o interacciones negativas o altamente energéticas en este espacio, tales como:

  • Televisiones
  • Equipo de trabajo
  • Computadoras
  • Argumentos

Este tipo de elementos te quita la energía positiva que esperas generar en este espacio para meditar al máximo. En su lugar, añaden energía estática y negativa que luchará por tu atención mientras intentas calmar tu mente.

Volver a la naturaleza

La meditación es algo que se puede hacer en cualquier lugar y la mejor experiencia viene cuando se está en comunión con la naturaleza. Encuentra un lugar como una playa tranquila y aislada, o un arroyo aislado o la cima de una montaña para extender una manta cómoda o una esterilla de yoga, y deja que tu cuerpo se reconecte con la naturaleza a través de tus sentidos.

Deja que el sonido del agua o el viento a través de los árboles guíe tu mente a ese ser interior pacífico con el que quieres reconectarte. Siente el calor del sol en tu cara y extremidades mientras tu mente se limpia a sí misma trayéndote de vuelta al centro.

Aíslate

La meditación debe realizarse sin múltiples interrupciones, como cuando los niños compiten por su atención, los abogados llaman a la puerta o los vecinos hacen mucho ruido afuera. Elija un lugar donde pueda aislarse completamente de estas interrupciones para que pueda concentrarse completamente en sí mismo y en su interior.

La meditación es una forma de proporcionar a nuestra psique y cuerpo su completa atención. Con la vida cotidiana siempre tirando de nosotros en una dirección u otra, a menudo es difícil centrarse únicamente en nosotros mismos. Aislarse para meditar le proporciona la habilidad de darse a sí mismo la atención completa que su interior anhela.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir